Los pedidos de bienes duraderos se dispararon un 16% en mayo, marcando el mayor incremento en 11 años, pero la cifra principal fue exagerada por una oleada de nuevos contratos de Boeing que enmascaró la persistente debilidad de la inversión empresarial.
El aumento de los pedidos de bienes duraderos el mes pasado compensó con creces una caída del 6.6% en abril. Los pedidos han fluctuado este año en respuesta a los aranceles estadounidenses intermitentes.
Sin embargo, la tendencia general en pedidos e inversión empresarial sigue siendo débil. Muchas empresas han estado esperando una resolución de las disputas comerciales con Estados Unidos antes de avanzar con grandes proyectos.
Detalles clave: Los pedidos de aviones de pasajeros se dispararon un 231% en mayo, tras una caída del 52% en abril. Sin contar el transporte, los nuevos pedidos de productos manufacturados aumentaron un sólido 0.5% en mayo, según informó el gobierno el jueves. Los pedidos de aviones y automóviles pueden enmascarar las tendencias generales de la economía.
La inversión empresarial, por su parte, aumentó un 1.7%, según una categoría conocida como pedidos “principales”. Estos pedidos suelen ser un indicio del desempeño futuro de la economía estadounidense.
Los pedidos principales se contrajeron un 1.4% en abril y están aumentando por debajo del promedio histórico.
Panorama general: Los aranceles benefician a algunos fabricantes, como las siderúrgicas, pero solo representan un coste adicional para la mayoría de las demás empresas.
Por ahora, los fabricantes intentan gestionar los costes y evitar antagonizar a los clientes mientras la Casa Blanca de Trump negocia nuevos acuerdos comerciales con otros países.
Se espera que la economía estadounidense crezca a un ritmo más lento este año, a medida que se adapta a los aranceles más altos desde la Segunda Guerra Mundial.
De cara al futuro: el último informe sobre bienes duraderos sugiere que “la tendencia de la inversión empresarial en equipos se está desacelerando debido a la incertidumbre comercial”, dijo la economista Katherine Judge de CIBC Economics.








